FR2_9740-2

No pensaba que fuera tan difícil escribir sobre mi. Me ha costado bastante poner por escrito unas líneas que tuvieran algo de sentido, y donde se reflejara un poco quién soy y por qué hago lo que hago.

Mi viaje por el sendero de la fotografía empieza con mi padre, amante de las fotos y de las diapositivas que él mismo revelaba y que, en familia, disfrutábamos viendo con el proyector… ¡Qué recuerdos me vuelven a la mente escuchando ese sonido! Lástima que ahora no esté conmigo para verme en acción, para disfrutar y aprender de él! Pero sé que, donde esté, está orgulloso de mí, de su hijo.

Mi nombre es Daniele Spatafora, soy italiano, de Palermo y tengo 36 años. Mi vida cambió cuando volví a ver a Rosa, en Roma, en el año 2007. Tanto, que antes de que pasara un año ya estábamos casados. Y ella sigue cambiándomela cada día, primero alimentando mi amor por la fotografía y creyendo en mi. Y después, con el regalo de dos espléndidos niños, Giulia y Roberto, nuestro legado más preciado.FR2_9396

14DSC_5777

Y aquí me tenéis, viviendo en Granada en una perenne erasmus (como siempre digo), disfrutando de la cultura de esta bonita tierra andaluza y de su gente, de sus platos y de sus paisajes.

Amo escuchar música (cuando trabajo a veces muy alta), jugar con mis hijos, viajar con mi familia, ver con mi mujer pelis y series, salir con los amigos, disfrutar del sol, el mar, el verano en general…

9DSC_5648

¿Si echo de menos mi tierra? ¡Claro que si! Mi familia, mis amigos, mis lugares de infancia,… pero la vida está hecha de elecciones y no me arrepiento de ninguna de las que he tomado a lo largo de mi vida porque todas me han llevado al lugar donde me encuentro ahora.

La fotografía volví a encontrarla por casualidad, empezando con una réflex y haciendo experimentos con amigos hasta transformarse en mi pasión.

Me encanta rodearme de gente que se reúne para pasárselo bien en ese gran día que es la boda. Me encanta estar con una pareja que se ama y que se nota. Que quiere disfrutar y descargar todo el estrés que se ha ido acumulando con largos meses de preparativos. Me encanta ser un invitado más que pasa desapercibido para captar la alegría, las lágrimas, las sonrisas, que nunca volverán pero que se quedarán para siempre plasmadas en imágenes porque vosotros me habéis concedido el honor de ser partícipe de vuestro enlace.

No busco clientes, sino personas. Personas que quieran involucrarse en su boda para celebrarla de forma especial, parejas divertidas y románticas, dispuestas también a ir a contracorriente para que ésta sea su boda y no la que tienen pensado los demás o que se hace por tradición. Busco personas que encajen con un tipo concreto de fotografía, el mío, parejas que valoren la fotografía y que confíen en mi, que se dejen llevar, que se abran a mi como yo lo estoy haciendo ahora. Porque la fotografía no es sólo imagen sino el resultado de una relación entre personas y, cuanto más nos conozcamos y mejor nos llevemos más sinceros e íntimos serán vuestros recuerdos a través de mi mirada.

¡Bienvenidos a mi mundo!